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lunes, 11 de junio de 2012

Más de lo mismo

La avalancha de trabajo de final de curso no me deja tiempo para mucho. Si acaso, para hacer los últimos encarguitos de mis compañeras, así que no puedo enseñar ninguna novedad, sino más de lo mismo:

Una serie de cajas variadas, algunas de las cuales entregué sin haber hecho antes fotografías,




Un conjunto de tres, de 10 x 10, 15 x 15 y 20 x 20 centímetros,


y, para aprovechar una serie de tiras de cartón de tres o cuatro centímetros de anchura, una serie de cajitas muy pequeñas. Necesitaba una para un broche que voy a regalar y, ya de paso, hice seis.


En cuanto termine el mes y coja las vacaciones ensayaré cositas nuevas.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Cuaderno y album




Otro formato en el que me estreno. Un cuaderno y un álbum en tamaño A5 apaisado, con tornillos de encuadernación. Al cuaderno le puse hojas de papel de color blanco, y al álbum, cartulinas de color crema.

Como es habitual,  la idea ha gustado y me han encargado dos álbumes en tamaño A4.

domingo, 20 de mayo de 2012

Marcos de fotos

He hecho mis primeros marcos de fotos. Por fin algo diferente a las cajas, aunque sea algo muy fácil y con poco mérito.



He seguido las instrucciones de este paso a paso, aunque he corregido una de las medidas que se dan en él, concretamente las del papel que forra la pieza con la ventana, que lo he cortado un poco más grande.

sábado, 19 de mayo de 2012

Caja para pañuelos de cuello




Caja de 25 x 25 centímetros para guardar pañuelos de cuello. La tela y la cinta de raso son de color verde botella oscuro, y el interior está forrado de un papel japonés  beige con fibras naturales. Me gusta la combinación de ambos colores con este papel decorado.

Con esta caja completo el encargo que tenía de mi compañera Sagrario. El lunes se la llevaré y pasará lo de siempre: alguien pensará que este papel es muy bonito, o que también le vendría bien una caja para sus pañuelos, y me harán más encargos. Y yo feliz, ¿eh?

Y ahora sigo trabajando que tengo dos cositas a punto de terminar. Mañana os las enseño.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Enésima versión de la misma caja

Diréis que mis actualizaciones son bastante monótonas, porque sólo hago variaciones sobre la misma caja. Lo que ocurre es que los encargos no paran de llegar en un goteo pequeño pero constante. Ahora mismo tengo pendientes dos cosas. Como tengo poco tiempo, en algunos momentos tardo un poquito en realizarlos y, claro, antes de terminarlos ya ha llegado otro.

En fin, que estoy deseando probar algunas cosas nuevas pero cuando me voy a poner a ello me encargan más de lo mismo. Y lo cierto es que no me viene mal, que entre pitos y flautas (clases, herramientas y materiales) he gastado más de 600 euros y tengo que recuperarlos.

Pues eso, que esta caja me la encargó mi compañera Sagrario para regalársela a María José, otra compañera de trabajo.



Me encanta el interior, tienes que tocarlo para convencerte de que es papel y no tela. A la vista parece rugoso, con la trama de una tela, pero al tacto es completamente liso. Y lo mejor es que el papel me salió gratis y tengo más de color rojo, fucsia, blanco, gris y avellana, porque procede de un muestrario de papeles pintados. Al pasar por una tienda entré a preguntar si tenían algún muestrario que ya no les sirviera y me dieron uno con unos diseños horrorosos, pero donde había unas 12 ó 14 hojas de tonos lisos que corté, tirando el resto.

viernes, 11 de mayo de 2012

Mi caja de tela

Cuando acabé la carrera me dediqué durante siete años a trabajar como arqueóloga, hasta que lo tuve que dejar por motivos de salud. El caso es que esa circunstancia, unida a que daba conferencias, cursos y demás, hizo que me dedicara a la fotografía de forma compulsiva, llegando a reunir más de 6.000 diapositivas especializadas en arte y arqueología (las diapositivas me resultaban útiles y las fotos no). En 4º de carrera escogí Fotografía como una de las asignaturas optativas y durante mis años trabajando en el museo en muchas ocasiones ayudé a la fotógrafa del mismo a revelar fotografías y diapositivas.

En fin, que debió ocurrir que quedé un poco saturada, porque después ya no quise saber nada de fotografías. De tener un equipo estupendo pasé a no tener ni siquiera cámara, y aunque he viajado muchísimo por lugares muy exóticos y poco frecuentes normalmente he pasado ampliamente del tema fotos.

Y como mi indiferencia actual hacia la fotografía se extiende también a los móviles, mi cutre-teléfono no tiene ni cámara, porque prácticamente no lo uso más que para llamadas totalmente precisas cuando estoy fuera de mi ciudad. Así las cosas, si no llega a ser por Ada no tendría ni una foto de lo que hice en sus clases. Gracias a ella y a su blog he podido recuperar las imágenes de las cajas que hice en las dos clases que hemos tenido hasta el momento.

Las dos primeras fotos corresponden a la segunda y última clase (por el momento), donde aprendí a trabajar con tela. No quedó mal, ¿verdad? La última es de la caja forrada de papel que hice en la primera clase.

Gracias por las fotos, Ada.





domingo, 22 de abril de 2012

Caja con bandejitas movibles

Con ganas de variar un poco, y a la espera de que en unos pocos días Ada me dé la segunda clase (enseñándome a hacer divisiones interiores y otras cosillas nuevas), decidí hacer mi particular versión de una caja con dos plantas en el interior.

Lleva dos bandejitas que se pueden sacar o echar hacia un lado, porque no están pegadas.

En esta ocasión me hubiera gustado combinar el papel de flores con alguno liso, porque al abrir la caja hay como una especie de "sobredosis visual" de flores, ¿no? Pero en ese momento no tenía. Las próximas quedarán más a mi gusto.

Cuando vieron el papel, algunas de mis compañeras de trabajo enloquecieron. Les gusta a todas. Entre éste y los papeles de aguas que les enseñé el otro día, otra vez tengo un montón de encargos, siete, concretamente. Ahora mismo me voy a cortar cartones como una loca.

miércoles, 18 de abril de 2012

Regalo de cumpleaños

Desde que hago cartonaje hacer regalos es muy fácil y no me tengo que quebrar la cabeza. Hoy es el cumpleaños de mi amiga Irene, y éste ha sido su regalo: Como se puede ver el conjunto para su escritorio consta de un portalápices, un portatacos  (no sé si el nombre es ese, es para meter esos tacos de cuadraditos de papel para escribir notitas, adhesivas o no), y dos cajas multiuso de diferentes tamaños.


El papel es el "Provenza rojo" de Tassotti, aunque la tela y la cinta de raso son burdeos, porque las flores, a pesar del nombre del papel, tiran más a granate que a rojo.

Actualización: Irene está encantada con su regalo, y yo encantada porque una amiga de Irene, al verlo, se preguntó como estaba hecho, porque decía que era imposible ver uniones o cortes en el estampado del papel. La verdad es que cuando algo  para regalar pongo especial cuidado en que quede perfecto.

martes, 10 de abril de 2012

El regalo de Rosa

Rosa, mi compañera de trabajo, ya tiene su regalo. Con el mismo papel con el que le hice una caja-libro grande, que usa para guardar sus muchas gafas de sol.

Aquí dejará sus pendientes y anillos cada día al llegar a casa y quitárselos.


domingo, 8 de abril de 2012

Un envoltorio que es un regalo

Me salen muy monos los patincitos de bebé, pero parece un regalo un poco rácano, aunque hagas tres o cuatro pares. La cosa varía si los regalas metidos dentro de una caja hecha a mano por ti.


Las medidas, 15 x 15 cm. y la altura justa para que los patines encajen a la perfección.

jueves, 29 de marzo de 2012

Aprovechando trozos pequeños de cartón

Mientras voy acabando todos los encargos de cajas que tengo pendientes, una idea sacada de un blog francés y que me pareció muy apropiada para aprovechar todos los trocitos pequeños de cartón que me van quedando sobrantes de las planchas.


Tienen unas medidas de 9 x 9 y 8 x 8 cms. respectivamente, y una altura de 4 centímetros. El fondo es un pequeño bordado de punto de cruz sobre esterilla. Forré un cartón con el bordado y lo pegué al fondo.

Uso el mío (el rojo) para dejar los pendientes y anillos cuando llego a casa y me los quito. Como siempre, se los enseñé a las compañeras y ya hay a quien se le ha antojado uno, que haré con papel de flores en rosa y con una R muy adornada bordada en el fondo en los mismos tonos del papel.

No sé cómo llamar a esto. No es exactamente un vacíabolsillos porque es de tamaño pequeño y no es para poner llaves, dinero, etc., pero a falta de otro nombre más apropiado, de momento quedará registrado en el blog con ese nombre.

martes, 13 de marzo de 2012

Cajas formato plumier

Después de haber realizado yo sola la caja de 20 x 25 cm. he probado a hacerla en otros tamaños. Como éste, de un formato parecido a un plumier aunque algo más alto (20 x 8 x 6 cm.). Probando con las distintas posibilidades de tela que tenía para el lomo hice cinco diferentes.


Quería hacer algunos regalos a varias compañeras de trabajo y llevé las cinco cajas para que cada una eligiera según su estilo. No sólo gustaron muchísimo, sino que otras compañeras me pidieron más cajas. Hasta ese momento no había pensado hacerlas por encargo, pero como llevo gastado bastante dinero en clase y materiales no es mala idea. Les he puesto un precio simbólico, que me permite ir recuperando el dinero gastado y algo más, para que me salgan gratis las que quiero hacer para mí y para regalar, y ya tengo ocho encargos.

lunes, 5 de marzo de 2012

Volviendo a clase

Desde que, hace ya algunos años, aproveché un verano para aprender a hacer encaje de bolillos, no había recibido ninguna clase de manualidades.

Hace sólo unos días viajé a Madrid, donde tenía concertada una clase individual para aprender los primeros pasos en cartonaje. Me costaba trabajo creer que de aquella primera clase podía salir ya con algo perfectamente terminado y realizado, pero así fue. De aquella clase me llevé también varias direcciones para comprar materiales: planchas de cartón, papeles, telas de encuadernar... Las herramientas básicas ya las tenía: una base de corte de linóleo, reglas de acero, cutters, pinceles, etc. Y armada con todo ello y de vuelta a casa me lancé a repetir, ya sola y sin ayuda, aquel primer trabajo realizado: una caja libro forrada con tela de encuadernar beige y un precioso papel italiano.

Para asegurar las instrucciones recibidas repetí la caja exactamente igual, con la misma forma y las mismas medidas, cambiando sólo los colores y el papel utilizado. El resultado fue igual de satisfactorio.

Encantada con mi nueva habilidad, enseñé las dos cajas a unas amigas, que inmediatamente se encapricharon de ellas. Y como me encanta regalar, las dos cajas terminaron en sus manos. No había tenido la precaución de fotografiar la primera caja, pero sí lo había hecho con la segunda, pensando en enviar las fotos a la persona que me enseñó para que viera que había aprovechado su clase. La cámara no se encuentra en su mejor momento, y hay algunos problemas de desenfoque, pero publico las fotos de la caja que hice ya sola.